BREVE ESBOZO BIOGRÁFICO

 

El compositor, crítico y musicólogo Mariano Soriano Fuertes (Murcia, 1817 - Madrid, 1880) recibió su primera formación de manos de su padre, Indalecio Soriano Fuertes. Tras el nombramiento de este como maestro de la Real Cámara de Fernando VII en 1832, la familia se traslada a Madrid, donde Soriano padre buscará para su hijo un puesto de funcionario, primero en la administración de loterías y más tarde en un regimiento de caballería. Sin embargo, Mariano decidirá seguir su vocación musical, que desarrolla en instituciones características del liberalismo isabelino como el Instituto Español de Madrid (para el que escribirá su Método breve de solfeo, 1843) y en las páginas de La Iberia musical.

 

Un periplo andaluz de ocho años (1844-1852) le llevará a dirigir el Liceo de Córdoba (donde recibe a Franz Liszt) y los teatros de Sevilla y Cádiz. Más tarde pasa a Barcelona (1852-1865), donde despliega su faceta como publicista al fundar la Gaceta musical barcelonesa, y a París (1865-1868), donde intenta llevar a cabo varios proyectos eruditos que no llegará a culminar. Regresa finalmente a Madrid, donde reside hasta el final de su vida y donde ocupa diversos puestos oficiales y políticos (en el momento de su fallecimiento era teniente de alcalde del distrito centro de la ciudad).

 

Como compositor, Mariano Soriano Fuertes está considerado como uno de los pioneros de la zarzuela isabelina. Suyos son títulos fundacionales del género cómico como Jeroma la castañera (1842), El ventorrillo de Alfarache (1843), El tío Caniyitas o el mundo nuevo de Cádiz (1850) o Buen viaje, señor don Simón (1853). Compuso también obras religiosas como un Stabat Mater y una Misa de réquiem, ambas estrenadas en Córdoba.

 

Pero es en la historiografía musical donde la contribución de Soriano resulta más destacable. Tras haber editado en 1853 el texto Música árabe-española, y conexión de la música con la astronomía, medicina y arquitectura (traducción parcial del tratado de Al-Farabi que había realizado José Antonio Conde y García), dio a la luz su principal contribución a la disciplina: la Historia de la música española desde la venida de los fenicios hasta el año 1850 (publicada por entregas en Madrid y Barcelona entre 1855 y 1859).

 

El texto fue muy criticado a causa de su exacerbado nacionalismo de raíz liberal: ya en el momento de su publicación sufrió los envites de Hilarión Eslava, y posteriormente recibió severos juicios de autores como Felipe Pedrell o Antonio Peña y Goñi. Pese a todo, la Historia de la música española constituye un hito fundacional de la historiografía musical española, del que bebieron otros autores que con demasiada frecuencia olvidaron reconocer sus deudas con Soriano.